Capítulo 3/ 2
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Sol y Luna, gobiernan Día y Noche – Aves y Peces, gobiernan Cielo y Mar –
Hombres y Animales, gobiernan Tierra y Vegetales
Toda la creación es un gran templo
para dar culto a Dios Creador: Así, la revelación de la creación es
inseparable de la revelación y de la realización de la Alianza del Dios único,
con su Pueblo. La creación es revelada como el primer paso hacia esta Alianza,
como el primero y universal testimonio del amor todopoderoso de Dios (cf. Gn 15, 5; Jr 33, 19-26). Por eso, la verdad de la creación se expresa con
un vigor creciente en el mensaje de los profetas (cf. Is 44,24), en la
oración de los Salmos (cf. Sal 104) y de la
liturgia, en la reflexión de la sabiduría (cf. Pr 8,22-31) del Pueblo
elegido. (Cat. de la
Iglesia Católica, n. 288)
Algunas
personas, incluso algunas que se llaman a sí mismas cristianas, creen que la
materia es mala y que sólo es espíritu es bueno. El alma, dicen, es buena, pero
el cuerpo es sólo un mal necesario del que tenemos necesidad para pasar por
este mundo.
El primer capítulo del Génesis se opone a
esta idea. Cada vez que Dios crea algo, el relato de la creación nos dice que, “vio
Dios que era bueno”. Y al final “vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí
que era muy bueno”.
Toda la materia com el espíritu, el cuerpo
como el alma, son bienes creados por Dios para el bien. En último término son
los instrumentos de los que Dios se sirve para redimirnos.
Si pecamos con nuestro cuerpo, Dios se
vuelve hacia nosotros y se sirve del cuerpo de Cristo para redimirnos y restaurar
nuestra relación con Él. De hecho, la bondad de la materia es uno de los
fundamentos de los siete sacramentos; todos ellos se sirven de cosas materiales
para un fin espiritual.
¿Es realmente
verdad que Dios creó el mundo en seis días? Muchos cristianos piensan que seis
días significan “seis días”, tal como lo entendemos en la actualidad. Otros
dicen que el relato de la creación es simplemente un mit9, una fábula inventada,
que no es verdadera.
La Iglesia Católica ha enseñado siempre
que todo lo que está en la Biblia es verdadero, por tanto, la historia de la
creación tiene que ser verdad.
La historia hebrea no fue escrita del
mismo modo que se escribe la historia en nuestros días. Los historiadores
modernos refieren una serie de acontecimientos (batallas, plagas, elecciones)
tal como suceden, desde principio hasta el final. Además, las Escrituras narran
historia con una finalidad doctrinal. Los escritores sagrados utilizaron
diferentes formas literarias, sirviéndose de muchos símbolos y figuras. Para
ellos lo importante no era darnos un relato detallado de los sucesos históricos,
sino decirnos la verdad de nuestra relación con Dios. En el relato de la creación
no trataron de decirnos cómo se llevó a cabo la creación. No estaban
interesados en las fuerzas físicas o en los mecanismos que intervinieron.
(Scott Hahn,
Ph. D. MEDWEST THEOLOGICAL FORUM/Editorial Edibesa,
Curso
para el estudio de la Biblia, capitulo 3/2, p. 49-51+)
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