miércoles, 9 de septiembre de 2026

                  LA NUEVA EVANGELIZACIÓN: UNA VISIÓN COMÚN

          Después de dos mil años de existencia, es difícil hacer cosas “por primera vez”. La mayor parte de lo que uno tiene que decir o hacer ya ha sido dicho o hecho antes. Sin embargo, la Lumen Fidei (La luz de la fe) sí que fue un “por primera vez”. Fue la primera encíclica en la historia de la Iglesia católica escrita por dos papas. El Papa Benedicto XVI la comenzó. El Papa Francisco la concluyó.

          Ese hecho tiene una particular importancia. A diferencia de cualquier otra encíclica, a la Lumen Fidei la respalda el peso de dos sucesores de Pedro. Es también fruto del pensamiento y las oraciones de dos grandes evangelizadores del siglo XXI, dos hombres que, en cierto modo, se parecen a los dos grandes evangelizadores del siglo I: Pedro y Pablo, el pescador y el erudito.

          De estos dos hombres, y de la encíclica que escribieron, procede el plan de acción para la nueva evangelización. Eso es, de hecho, la Lumen Fidei: las directrices, las instrucciones para acometer la misión que tenemos por delante.

          Pero no es, sin embargo, un plan de acción del cual ellos son los únicos responsables. Es, más bien, una obra a la que han contribuido todos los papas de los últimos cincuenta años, una obra que tiene su origen en el Concilio Vaticano II, y antes.

 Las semillas de la Nueva Evangelización

          En la primera parte del siglo XX, mucho antes de que ningún papa hicieron un llamamiento a los fieles para involucrarse en la nueva evangelización, los sacerdotes y teólogos católicos buscaban modos de revitalizar la liturgia, las devociones y el trabajo intelectual de la Iglesia, mediante diversos movimientos de renovación. Estos movimientos fueron aglutinados en los años cincuenta por lo que dio en llamarse Movimiento Kerigmático.

          Liderado por Josef Jungman y Johanes Hofinger -aunque incluía también otras figuras, como el cardenal Jean Daniélou, Henri de Lubac y Hans Urs von Balthasar-, el Movimiento Kerigmático instaba a clérigos y laicos a recuperar el kerygma del Nuevo Testamento, es decir, a hacer que el Evangelio ocupara una posición más central en la predicación, las enseñanzas y la vida católica.

          Y así, en vez de sacerdotes predicando homilías que catequizaran a los fieles sobre la ley moral y los santos, los teólogos kerigmáticos querían sacerdotes que abrieran las Escrituras y condujeran a los bautizados a un encuentro más íntimo con Jesucristo, mediante la explicación de la Palabra. También querían que los católicos vivieran según una imitación más profunda de lo que descubrían en el Evangelio, acercándose a la vida de la fe con una novedad y una frescura que recordara a los primeros cristianos.

          Mientras en los documentos del C. Vaticano I el término “evangelio” solo se utilizó una vez -y se trataba de una referencia a uno de los cuatro Evangelios-, un siglo después, en los documentos del Vaticano II, encontramos la palabra “evangelio” 157 veces. De igual modo, aunque en el Vaticano I nunca se utilizaron palabras como “evangelizar”, “evangelizando” o “evangelización”, en el Vaticano II, el verbo “evangelizar se utilizó 18 veces y el sustantivo “evangelización”, 31 veces.

          Esa profusión sin precedentes de términos que se refieren al evangelio y la evangelización no revelaban simplemente un cambio en los usos lingüísticos. Revelaban también un cambio de enfoque, un cambio que se hizo más patente aún a la vista de las decisiones que tomó el Papa Pablo VI cuando el concilio se acercaba a su fin.

         (Scott Hann, La evangelización de los católicos, p. 19-22, Ediciones Palabra, 2015)

 

                                     ++++++++++++++++++++++++++++

domingo, 6 de septiembre de 2026

Repasar y difundir el Catecismo de la Iglesia Católica,
siguiendo el Año litúrgico, del 6 al 12 septiembre 2026
-------------------------
El nombre de María
     Con razón se la llama “María”, que quiere decir “iluminada”:
El Señor llenará tu alma de resplandores (Is 58,11), y significa,
además, “iluminadora de otros”, por referencia al mundo entero;
y se la compara a la luna y al sol
. (Santo Tomas, Sobre el Avemaría,1, c. 182)
---------------------------------------------------------------------------------------
               Tiempo Ordinario, XXIII semana

Día 06. DOMINGO XXIII TIEMPO ORDINARIO.
Cat. Igualdad y diferencias entre los hombres, n. 1934-1938

Día 07. lunes, semana XXIII
Santa Regina / Borgoña, mártir, siglo II
Cat. La solidaridad humana, n. 1939-1942

Día 08. martes, Natividad de la Bienaventurada Virgen María, fiesta.
Cat. En comunión con la Santa Madre de Dios, n. 2673-2679

Día 09. miércoles, semana XXIII
San Pedro Claver / Nueva Cartagena, presbítero jesuita, siglo XVII
Cat. La ley moral, n. 1950-1953

Día 10. jueves, semana XXIII
San Nemesio / Alejandría, mártir siglo III
Cat. La ley nueva o ley evangélica, n. 1965-1974

Día 11. viernes, semana XXIII
San Juan Gabriel Perboyre, misionero/China, mártir siglo XIX
Cat. Los Diez Mandamientos, n. 2052-2055

Día 12. sábado, semana XXIII
El Dulce Nombre de María
Cat. “Adorarás al Señor tu Dios, y le servirás”, n. 2084-2094
--------------------------------------------------------------------------
Para responder, necesidad de doctrina
------------------------------------------------
https://ramonbertrand.blogspot.com

viernes, 4 de septiembre de 2026

                             PARA RESPONDER, NECESIDAD DE DOCTRINA

Sucedió que, estando Jesús junto al lago de Genesaret, la multitud se agolpaba a su alrededor para oír la palabra de Dios (san Lucas 5. 1)

      “¡Cómo hoy! ¿No veis? Están deseando oír el mensaje de Dios, aunque externamente lo disimulen. Quizá algunos han olvidado la doctrina de Cristo; otros -sin culpa de su parte- no la aprendieron nunca, y piensan en la religión como en algo extraño. Pero, convenceos de una realidad siempre actual: llega siempre un momento en el que el alma no puede más; no le bastan las explicaciones habituales, no le satisfacen las mentiras de los falsos profetas. Y, aunque no lo admitan entonces, esas personas sienten hambre de saciar su inquietud con las enseñanzas del Señor”. (San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, n. 260)

                                      +++++++++++++++++++++++

domingo, 30 de agosto de 2026

Repasar y difundir el Catecismo de la Iglesia Católica,
siguiendo el Año litúrgico, del 30 agosto al 5 septiembre 2026
-------------------------

Prudencia: cómo decidir bien
    Quien desee dirigir y servir a otros debe desarrollar su capacidad de
elegir bien: debe cultivar la prudencia, virtud que hace que decidamos 
bien y eficazmente. Una elección prudente consta de tres fases: la 
deliberación, que consiste en recabar información, el juicio, que consiste 
en evaluar esa información y finalmente la decisión. La deliberación se 
orienta a la realidad, mientras que el juicio y la decisión se orienta a la acción.
                                      (Alexandre Havard, Liderazgo virtuoso, p. 93, Ediciones Palabra, 2017)
---------------------------------------------------------------------------------------------------

             Tiempo Ordinario, XXII semana
Día 30. DOMINGO XXII TIEMPO ORDINARIO.
Cat. Decidir en conciencia. El juicio erróneo, n. 1786-1794

Día 31. lunes, semana XXII
San Ramón Nonato, religioso de la Orden de la Merced, cardenal, s. XIII
Cat. El carácter comunitario de la vocación humana, n.1878-1885

Día 01. martes, semana XXII
San Josué, Patriarca del Antiguo Testamento, siglo XIII a. C.
Cat. La conversión y la sociedad, n. 1886-1889

Día 02. miércoles, semana XXII
San Antolín, de Pamiers, Apamea/Siria, mártir, siglo IV.
Cat. La autoridad, n. 1897-1904

Día 03. jueves, San Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia, siglo VII
Cat. El bien común, n. 1905-1912

Día 04. viernes, semana XXII
Santa Rosalia, Palermo/Sicilia, ermitaña, siglo XII
Cat. Responsabilidad y participación, n. 1913-1917

Día 05. sábado, semana XXII
Santa Teresa de Calcuta, fundadora Misioneras de la Caridad, siglo XX
Cat. El respeto de la persona humana, n. 1929-1933
-------------------------------------------------
---LA RELIGIÓN: judaísmo, cristianismo, islam
---León XIV: liturgia alimente la fe, generando caridad fraterna y paz

-----------------------------------------------------------------------------------------
https://ramonbertrand.blogspot.com

 

miércoles, 26 de agosto de 2026

León XIV: que la liturgia alimente la fe,
generando caridad fraterna y paz

En un mensaje firmado por el secretario de Estado, el cardenal Parolin, el Papa saluda a los participantes en la 76.ª Semana Litúrgica Nacional, que se celebra en Catania del 24 al 27 de agosto, y subraya la «particular importancia» que el tema elegido, liturgia e iniciación cristiana, reviste hoy en la vida de la Iglesia. El Pontífice anima a los responsables de la pastoral a enseñar la «riqueza de los gestos litúrgicos», de los que brotan «comunión» y «reconciliación». 

Solo una fe que brota y se forja en la liturgia es capaz de llegar a los «caminos de la humanidad» y llevar «frutos de bien, de reconciliación y de paz». Este es el corazón del mensaje, firmado por el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, que León XIV hace llegar, a través del arzobispo metropolitano de Catanzaro, monseñor Claudio Maniago, a los participantes en la 76.ª Semana Litúrgica Nacional, que se celebra en Catania del 24 al 27 de agosto. El Pontífice define el tema del encuentro, «Una Iglesia que genera. Liturgia e iniciación cristiana», como de «particular importancia», vinculándolo con las palabras que dirigió a los obispos italianos durante la 82.ª Asamblea General de la Conferencia Episcopal Italiana. 

La Iglesia nace de la liturgia y la catequesis

La iniciación cristiana, basada en la propuesta catequética, argumenta el obispo de Roma, no debe concebirse como una mera «preparación para los Sacramentos», sino que debe ser más bien el «seno» en el que una comunidad engendra a la fe e «introduce en la vida pascual». Precisamente esta sinergia entre catequesis y celebración caracterizó los orígenes de la vida de la Iglesia: los hermanos recibían, por una parte, «la enseñanza de los Apóstoles» y, por otra, partían juntos el pan, «en la comunión». Por ello, León XIV invita a volver a esta fuente, «reforzando y, donde sea necesario, recuperando, en la formación cristiana, el valor de la Liturgia, en la que el misterio de Cristo nos toma, nos transforma y nos hace nacer como criaturas nuevas». 

Un tema que el propio Pontífice ha elegido profundizar en sus catequesis semanales, durante la audiencia general de los miércoles, centradas en los grandes documentos del Concilio Vaticano II, entre ellos el Sacrosanctum Concilium: la constitución conciliar que pone de relieve cómo la «liturgia cristiana» no es un simple «revestimiento exterior del misterio sacramental», sino «la mediación eclesial a través de la cual nos alcanza el don divino». De ahí la importancia de recuperar la «gestualidad» y la «simbología litúrgica», educando al pueblo de Dios —y especialmente a quienes dan sus primeros pasos en el camino de la fe— en estilos celebrativos que «favorezcan la apertura del corazón a la acción actual y real de Dios en nosotros».

Una celebración auténtica produce frutos de caridad

La liturgia celebrada por la Iglesia es una educación continua para la comunión. Para que esta transmisión sea eficaz, es necesario enseñar a cultivar la «sobria solemnidad de los gestos litúrgicos», ayudando a las personas a comprender el significado de los ritos «en toda su riqueza». La piedra de toque de la autenticidad de toda celebración, como reafirmaba el papa Francisco en la carta apostólica Desiderio desideravi, es su capacidad de evangelizar, es decir, de producir, en último término, un «testimonio de la caridad».

Pero la liturgia es también «lugar privilegiado de escucha de la Palabra de Dios», que la Iglesia ofrece a los fieles proclamando y explicando los textos sagrados. En esto, observa el Pontífice, el Concilio Vaticano II realizó una enorme contribución al «enriquecimiento de la cantidad y variedad de los textos», un patrimonio del que hay que «hacer tesoro». Es «fundamental» darlo a conocer a quienes se acercan a la iniciación cristiana, proporcionándoles instrumentos interpretativos adecuados que les permitan «beber frecuentemente» de la riqueza de la Palabra

.Al término del mensaje —antes de encomendar a la intercesión de María el «pleno éxito» de los trabajos de la asamblea—, el Papa resume las actitudes necesarias para que la liturgia pueda representar un «espacio generativo» de la iniciación cristiana. Los responsables de la pastoral deben «tener en el corazón» la acogida, enseñar el significado de los misterios sagrados y velar por la capacidad de la celebración litúrgica de producir verdaderamente frutos concretos en la vida, promoviendo la caridad y la reconciliación.

Daniele Piccini – Ciudad del Vaticano, publicado, martes 25 de agosto 2026

lunes, 24 de agosto de 2026

                                      LA RELIGIÓN 

La definición etimológica. Tras de decir lo constitutivo de la “religión” desde el étimo de la palabra “religión”, común a todas las lenguas romances, a las anglogermánicas, etc., derivada ciertamente del latín religión(em), acusativo singular de religio.

      La cuestión en torno a la definición de “religioso” e incluso a su definibilidad o posibilidad de ser definida puede parecer académica. No obstante, es controvertida y se ha convertido ya en “clásica” en cualquier introducción a la historia de las religiones. Lo mismo puede decirse de realidades y términos vinculados con lo religioso: sagrado, trascendente, divino, etc.

       Para llegar a la definición real de “religión” en todas sus modalidades pueden diferenciarse tres como círculos concéntricos:

      1, En su sentido estricto o más apropiado, Religión es el conjunto de creencias, celebraciones y normas ético-morales de las cuales el ser intelectual reconoce, en clave simbólica su vinculación a lo divino en la doble vertiente, a saber, la subjetiva y la objetiva o exteriorizada mediante diversas formas sociales e individuales.

      2, Así puede decirse “religión” una realidad o institución en la cual haya un sistema de verdades que hay que creer, un conjunto de normas ético-morales que hay que cumplir, unos ritos que hay que celebrar con tal que acepte una cierta trascendencia y supervivencia del hombre o de alguno de sus elementos constitutivos tras la muerte. La creencia en el Nirvana (especie de cielo sin Dios ni ángeles) permite llamar, en este sentido, religión al budismo a pesar de que los budistas son agnósticos.

      3, Sentido metafórico, aquí encajan las llamadas “religiones civiles, políticas, profanas, seculares, nuevas formas de religión, etc. Son las “religiones sustitutorias” de las tradicionales mayoritarias en los diversos países para uso de las masas “descreídas” de la modernidad y posmodernidad. Es una especia de “religión alternativa”, en la cual la palabra “religión” tiene de ordinario un valor metafórico, pero que, para no pocos, puede ser una verdadera religión en la acepción amplia, e incluso en la estricta, de este término: Las religiones políticas, activistas, pasivas; Religiones narcisistas; Activistas, Contemplativas, pasivas.

      Para llegar a lo divino no hay que trascender las cosas y personas como si fueran malas, sino “trascender en las cosas, llegar a la realidad fundante de las mismas”, no quedarse en las apariencias. Para responder a la pregunta ¿cómo es Dios, lo divino, la divinidad, el Misterio?, como lo divino no coincide con lo humano a no ser en el “ser” y poco más, el hombre da un salto gigantesco apoyándose en la analogía como en una pértiga.  (Manuel Guerra Gómez, Historia de las Religiones, segunda edición 2010, p. 24-43, Biblioteca de Autores Cristianos/BAC)

 

Religión. Judaísmo. Desde una perspectiva moderna, el judaísmo es religión. Pero, en sentido estricto, más que religión es la vida entera de un pueblo que se ha descubierto llamado y acompañado por la Presencia (por Ha-Shem, el Nombre). En ese sentido, para los judíos, religión no es algo que ellos hacen (aunque la palabra para religión en el judaísmo es Ley o Norma de vida), sino aquello que Dios hace en ellos, revelándoles su voluntad y ofreciéndoles un camino de vida. En ese sentido, ellos son creyentes, pero más especialmente practicantes: despliegan una forma de vida que está vinculada a la Presencia. El judaísmo es religión de Ley (de un tipo de vida que Dios mismo ha revelado a sus elegidos) y del Pueblo Santo: ser religioso es formar parte de la Nación escogida por Dios.

 

Religión. Cristianismo. Los cristianos aceptan los rasgos principales de la religión judía, pero los reinterpretan desde Jesús de Nazaret, de una forma universal. En su punto de partida, allí donde estaba la Ley nacional, ponen ellos a Jesús, como Hijo de Dios. Por eso, en el lugar del cumplimiento de una Ley nacional, ellos destacan la exigencia de “seguimiento” de Jesús, es decir, de un tipo de discipulado. Lógicamente, en el centro de su religión no hay una norma de vida, sino un “hombre” concreto, a quien descubren y veneran como expresión de plenitud humana. Eso significa que el cristianismo no es la religión de un pueblo particular, sino un ofrecimiento y camino mesiánico de salvación para todos los pueblos. Jesús aparece, así como principio y cabeza de la humanidad definitiva, como realidad escatológica. Por eso, mientras el judaísmo es una religión testimonial (los judíos no quieren convertir a los demás pueblos, sino ofrecerle su ejemplo), el cristianismo es una religión misionera, que quiere extender el evangelio de Jesús a todos los pueblos de la tierra (cf. Mt 28,16-20).

 

Religión. Islam. La primera respuesta de cualquier arabista es que “religión” en árabe se dice din (en plural, adyán). Otra palabra de la misma raíz que din, diyána (en plural diyánát) tiene el sentido de “religión” como confesión religiosa. Una tercera palabra que traduciría la idea de “religión” sería milla (en plural, milal), pero más bien tiene en sentido de “comunidad confesional” comunidad.

      Centrémonos en la principal de ellas: din. Lo que arabohablante entiende por din no es exactamente lo que nosotros entendemos por “religión”. En el din del islam no sólo entraría una serie de creencias, un ritual o una moral, sino también unas normas jurídicas, unas disposiciones higiénicas o unas reglas de urbanidad, y todo esto estaría ye lejos de entrar en nuestro concepto de “religión”. El din es el modo en que cada pueblo paga su deuda con su Creador. (Xabier Pikaza y Abdelmumin Aya, Diccionario de Las tres Religiones, p. 979-982, Editorial Verbo Divino, 2009).

domingo, 23 de agosto de 2026

Repasar y difundir el Catecismo de la Iglesia Católica,
siguiendo el Año litúrgico, del 23 al 29 agosto 2026
-------------------------
Amor a Dios en todo
     El amor hace que Dios signifique y sea todo para nosotros, el sol 
en cuyo derredor nos movemos. Sólo por el amor somos capaces de 
dirigir nuestros pensamientos y nuestras intenciones al Señor, de verle 
en todo y de encontrarle en cualquier parte, de escuchar continuamente 
su voz y vivir exclusivamente para Él.
                     (Benito Baur, O.S.B. En la intimidad con Dios, décima edición, p. 37)
----------------------------------------------------------------------------------
                Tiempo Ordinario, XXI semana
Día 23. DOMINGO XXI TIEMPO ORDINARIO.
Santa Rosa de Lima, Primera santa de América, siglo XVII
Cat. La vida en Cristo, n. 1691-1698

Día 24. lunes, San Bartolomé, apóstol, fiesta, siglo I
Cat. La misión de los apóstoles, n. 858-860

Día 25. martes, semana XXI
San José de Calasanz, presbítero y fundador, siglo XVII
Cat. Libertad y responsabilidad, n. 1730-1738

Día 26. miércoles, Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, Fundadora
Congregación Religiosa de las Hermanitas de los Ancianos
Desamparados, siglo XIX
Cat. La libertad humana en la economía de la salvación, n. 1739-1742

Día 27. jueves, Santa Mónica (Madre de san Agustin), siglo IV
Cat. La moralidad de los actos humanos, n. 1749-1756

Día 28. viernes, San Agustín, obispo y doctor de la Iglesia, siglo IV
Cat. La conciencia moral: el dictamen de la conciencia, n. 1776-1782

Día 29. sábado, Martirio de San Juan Bautista, siglo I
Cat. La formación de la conciencia, n. 1783-1785
------------------------------------------------------------
PATRÍSTICA – PATROLOGÍA , San Clemente Romano, apartado nº. 7
--------------------------------------------------------------------------------------
https://ramonbertrand.blogspot.com