domingo, 8 de noviembre de 2026

       La importancia del viaje de León XIV a Sudamérica
León XIV llegó a Perú en 1985, fue misionero y, desde 2015 hasta 2023, obispo de Chiclayo.

Hoy inicia León XIV un importante viaje a Sudamérica, que se prolongará hasta el 17 de este mes. El desplazamiento no es a un continente desconocido ni se limita a cumplir una agenda diplomática: vuelve a una tierra que conoce muy bien ya que durante años fue misionero y obispo en Perú. Sus mensajes serán fruto de la experiencia, no de la simple teoría.

El recorrido incluirá Uruguay, Argentina y Perú, donde visitará diez ciudades en once días, y que lo llevará desde el Río de la Plata hasta los Andes y, finalmente, hasta la Amazonía.

Un emocionante regreso

La etapa peruana será, sin duda, la más esperada. León XIV llegó a Perú en 1985, fue misionero y, desde 2015 hasta 2023, obispo de Chiclayo. Es un Papa que conoce el calor de sus comunidades, las dificultades de las parroquias rurales, la generosidad de los catequistas y la paciencia que exige acompañar a un pueblo durante años.

La visita a Perú tiene una vertiente pastoral definida. No hay que olvidar que Perú es un país muy plural, con realidades muy distintas entre la selva, la costa y la sierra. Me da la impresión de que la inclusión de Cuzco y Pucallpa en el itinerario no es casual. Cuzco representa el mundo andino, con todo lo que conlleva de desafíos sociales, riqueza cultural, y memoria histórica. Pucallpa se asoma a la Amazonía, con todas las reflexiones que lleva anejas ese inmenso territorio: los derechos de los pueblos indígenas.

La Amazonía es un lugar donde se cruzan la defensa del medio ambiente, los derechos de los pueblos indígenas, los problemas ambientales, la violencia y la pobreza. Allí terminará su viaje, con la seguridad de que las periferias no son un simple apéndice de la Iglesia.

Uruguay

Uruguay plantea un desafío diverso. En el plano religioso es el país más secularizado de América Latina. Aproximadamente el 32 por ciento de su población se declara católica (aunque sólo el 4 por ciento cumple el precepto dominical), la mitad no pertenece a ninguna religión o incluso se define como atea. Pero hay que tener en cuenta que no hay hostilidad hacia la religión. En realidad, es la indiferencia el gran problema, junto con una laicidad que considera el fenómeno religioso como recluido en el ámbito privado.

El lema de la visita uruguaya, "Les anuncio una gran alegría", no significa un grito de reconquista, habla más bien del corazón del mensaje cristiano: una alegría que despierta una esperanza que resuena en los corazones de los creyentes y no creyentes. En un país donde la fe es minoritaria, el testimonio vale más que el marketing. La visita papal sólo dejará huella si consigue que algunos o muchos se pregunten, aunque sea fugazmente, si aquello que la Iglesia anuncia tiene algo que ver con su vida.

Visitará Buenos Aires, Córdoba y Luján. Cada uno de estos lugares aporta algo distinto. Luján es el santuario mariano más importante de Argentina, de algún modo el centro de la devoción del país. Buenos Aires es el gran centro vital del país, con gran carga política y eclesial. Córdoba tiene una vida eclesial activa, fruto de su fuerte tradición católica.

León XIV no viene a copiar el estilo de Francisco ni tampoco a repetirlo. Es una herencia viva, que deberá respetar, pero con su voz, no con imitaciones. El diálogo, la cercanía a los pobres o la atención a las periferias no eran exclusivas de Francisco. Todos los Papas, de uno u otro modo, con su estilo propio, defendieron esos valores. León XIV lo hará a su modo.

Argentina tiene alrededor de 46 millones de habitantes, de los cuales cerca de 30 millones son católicos, atendidos por casi 6000 sacerdotes. Es una Iglesia con gran capacidad de movilización social. Pero, al mismo tiempo, vive en un país con una alta polarización política, y una cierta fatiga institucional, que dificulta la acción pastoral. En ese contexto, según los expertos argentinos, el Papa debe evitar dos tentaciones. La primera, sería dejarse instrumentalizar, convirtiéndose en otra bandera política, de las que abundan en Argentina. La segunda, utilizar un lenguaje tan alejado de la realidad social, que a la postre deje a los ciudadanos perplejos. Desde luego que el Papa no tiene como misión resolver los problemas económicos de un determinado país, ni a tomar partido en sus disputas electorales. Pero sí puede recordar que la política no es solo gestión, que las personas no son cifras y que la fraternidad es una exigencia moral antes que un eslogan de campaña.

Fraternidad

León XIV ha resumido el sentido del viaje en una frase sencilla: quiere que sea una ocasión para "abrir nuestros corazones los unos a los otros". Puede parecer una expresión convencional, pero en el contexto sudamericano tiene mucha fuerza. América Latina vive tensiones políticas intensas, desigualdades persistentes, desconfianza hacia las instituciones y una polarización que convierte con facilidad al adversario en enemigo. En ese clima, hablar de fraternidad no es una ingenuidad. Es una crítica indirecta, pero clara, a la lógica del enfrentamiento permanente, y de la política entendida como guerra cultural.

Si León XIV logra transmitir que la Iglesia no viaja para recuperar privilegios, sino para caminar con los pueblos; que no pretende imponer recetas, sino proponer esperanza; y que la fraternidad es posible incluso en tiempos de división, su visita habrá sido algo más que una agenda diplomática. Podrá recordar al continente que la fe cristiana no debe ser una fuerza de presión social, sino una fuente de esperanza, servicio y reconciliación.

Publicado por ReligiónenLibertad, por Rafael Navarro-Valls, Catedrático emérito y profesor de honor vitalicio de la Universidad Complutense, 6 de noviembre 2026.
Repasar y difundir el Catecismo de la Iglesia Católica,
siguiendo el Año litúrgico, del 8 al 14 noviembre 2026
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La esperanza cristiana
      El recto estado de las cosas humanas, el bienestar moral del
mundo, nunca puede garantizarse solamente a través de estructuras, 
por muy válidas que estas sean. Dichas estructuras no solo son importantes, 
sino necesarias; sin embargo, no pueden ni deben dejar al margen la 
libertad del hombre. Incluso las mejores estructuras funcionan 
únicamente cuando en su comunidad existen unas convicciones vivas 
capaces de motivar a los hombres para una adhesión libre al 
ordenamiento comunitario. La libertad necesita una convicción; una 
convicción no existe por sí misma, sino que ha de ser conquistada
comunitariamente siempre de nuevo
.
                (Benedicto XVI, Carta Encíclica, Sobre la esperanza cristiana, n. 24)
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              Tiempo Ordinario, XXXII semana
Día 08. DOMINGO. Semana XXXII.
Cat. La vida consagrada, n. 914-927

Día 09. lunes, Dedicación de la Basílica de Letrán, fiesta.
Cat. ¿Dónde celebrar?, n. 1179-1186

Día 10. martes de la semana XXXII
San León Magno, papa y doctor de la Iglesia, siglo V.
Cat. “La comunión de los santos”, n. 946-948

Día 11. miércoles, San Martín de Tours, siglo IV.
Cat. La comunión de los bienes espirituales, n. 949-953

Día 12. jueves, San Josafat Kunsevich, obispo y mártir, 1581-1623
Cat. “Creo en la resurrección de la carne”, n. 988-991

Día 13. viernes de la semana XXXII
San Leandro, obispo de Sevilla, siglo VI
Cat. Revelación progresiva de la Resurrección, n. 992-996

Día 14. sábado, semana XXXII
San José Pignatelli, Restaurador de los Jesuitas, 1737-1811
Cat. Cómo resucitan los muertos, n. 997-1001
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Patrística - Patrología
    San Ignacio de Antioquía
, apartado 10
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miércoles, 4 de noviembre de 2026

PATRÍSTICA – PATROLOGÍA
San Ignacio de Antioquía

Unión con la Cabeza (Carta a los Efesios, 3-7, 9-10, 12-13)

      No os doy órdenes como si fuese alguien. Pues si estoy encadenado a causa de Nuestro Señor, todavía no he alcanzado la perfección en Jesucristo. Ahora, en efecto, comienzo a ser discípulo y os hablo como a condiscípulos. Pues era necesario que vosotros me ungieseis con vuestra fe, exhortación, paciencia y grandeza de ánimo. Pero, puesto que la caridad no me permite guardar silencio acerca de vosotros, me he adelantado a exhortaros para que corráis unidos en la Voluntad del Padre. Pues, además, Jesucristo, nuestro inseparable vivir, es la Voluntad del Padre, así como también los obispos, establecidos por los confines de la tierra, están en la Voluntad de Jesucristo. 

      Que nadie os engañe. Si alguien no está dentro del altar del sacrificio, carece del pan de Dios. Pues, si la oración de uno o dos tiene tal fuerza, ¡cuánto más la del obispo y la de toda la Iglesia! 

      No escuchéis a nadie más que al que os hable de Jesucristo en verdad. Pues algunos acostumbran a divulgar sobre Jesucristo con perverso engaño, y además hacen cosas indignas de Dios. A éstos es necesario que los evitéis lo mismo que a las fieras, pues son perros rabiosos que muerden a traición, de los cuales es necesario que os guardéis pues sus mordeduras son difíciles de curar. Hay un solo Médico corporal y espiritual, creado e increado, Dios hecho carne, vida verdadera en la muerte, nacido de María y de Dios, primero posible y, luego, impasible, Jesucristo Nuestro Señor. 

Los rasgos del buen Pastor (Carta a Policarpo, 1-6)

      Yo te exhorto, por la gracia de que estás revestido, a que aceleres el paso en tu carrera y que tú, por tu parte, exhortes a todos para que se salven. Desempeña el cargo que ocupas con toda diligencia de cuerpo y espíritu. Preocúpate de la unidad, pues no existe nada mejor que ella. Llévalos a todos sobre ti, como a ti te lleva el Señor. Sopórtalos a todos con espíritu de caridad, como ya lo haces. Dedícate sin pausa a la oración. Pide mayor inteligencia de la que ya tienes. Permanece alerta, como espíritu que desconoce el sueño. Habla a los hombres del pueblo al estilo de Dios. Carga sobre ti, como perfecto atleta, las enfermedades de todos. Donde mayor es el trabajo, allí hay más ganancia.     

      Si alguno se siente capaz de permanecer en castidad para honrar la carne del Señor, que lo haga sin engreimiento. Si se llena de soberbia está perdido, y si se estimare en más que el obispo, está corrompido. Respeto a los que se casan, esposas y esposos, conviene que celebren su enlace con conocimiento del obispo, a fin de que las bodas se hagan conforme al Señor y no por solo deseo,. Que todo se haga para honra de Dios. 

      Atended al obispo, a fin de que Dios os atienda a vosotros. Yo me ofrezco como rescate por quienes se someten al obispo, a los presbíteros y a los diáconos. ¡Y ojalá que con ellos se me concediera entrar a la parte de Dios! Trabajad unos junto a otros, luchad unidos, corred todos a una, sufrid, dormid, despertad todos a la vez, como administradores de Dios, como sus asistentes y servidores. 

     Tratad de ser gratos al Capitán bajo cuyas banderas militáis, y de quien habéis  de recibir el sueldo. Que ninguno de vosotros sea declarado desertor. Vuestro bautismo ha de ser como una armadura, la fe como un yelmo, la caridad como una lanza, la paciencia como un arsenal de todas las armas. Vuestra caja de caudales han de ser vuestras buenas obras, de las que reciberíes luego magníficos intereses. Así, pues, sed largos de ánimo los unos con los otros, con mansedumbre, como lo es Dios con vosotros.  

(José Antonio Loarte, El tesoro de los Padre Selección de textos de los Santos Padres para el cristiano del tercer milenio, p.30.33, Ediciones Rialp, Madrid, 1998, apartado nº 10)  

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domingo, 1 de noviembre de 2026

Repasar y difundir el Catecismo de la Iglesia Católica,
siguiendo el Año litúrgico, del 1 al 6 noviembre 2026
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La esperanza de la resurrección en Cristo
      En él brilla la esperanza de nuestra feliz resurrección; y así, 
aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la promesa 
de la futura inmortalidad. Porque la vida de los que en ti creemos, 
Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada 
terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo. 
                                         (Prefacio I de la Misa de difuntos)
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                  Tiempo Ordinario, XXXI semana
Día 01. DOMINGO. SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS.
Cat. La comunión entre la Iglesia del Cielo y la de la tierra, n. 954-959

Día 02. lunes, Conmemoración de Todos los fieles difuntos.
Cat. El sentido de la muerte cristiana, n. 1010-1014

Día 03. martes de la semana XXXI
San Martín de Porres, religioso dominico, 1579-1639
Cat. La misión, exigencia de la catolicidad de la Iglesia, n. 849-851

Día 04. miércoles, San Carlos Borromeo, Cardenal y Obispo de Milán, siglo XVI
Cat. Los caminos de la misión, n. 852-856

Día 05. jueves de la semana XXXI
Santa Ángela de la Cruz, Fundadora Compañía de las Hermanas de la Cruz, 1846-1932
Cat. Razón del ministerio eclesial, n. 874-879

Día 06. viernes, Santos Pedro Poveda e Inocencio de la Inmaculada,
Presbíteros y compañeros mártires, 1934-1937
Cat. Los fieles laicos, n. 897-900

Día 07. sábado, semana XXXI
San Wilibrordo, obispo de Utrecht, 658-739
Cat. La participación de los laicos en la misión sacerdotal de Cristo, n. 901-903
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Cardenal Müller, “La Iglesias no es una ONG”

Comentarios al Nuevo Testamento, Evangelio según san Mateo
   por Santiago Guijarro Oporto
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viernes, 30 de octubre de 2026

Müller advierte contra quienes quieren cambiar la Iglesia:
“No podemos reformarla a nuestro antojo”

El purpurado alemán recuerda que la Iglesia no es una ONG y que la verdadera renovación comienza por transformar la propia vida, no por cambiar la fe.

El cardenal Müller tiene una visión de conjunto muy rica frente a las polémicas actuales por su condición de ex prefecto emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe y por ser alemán.

El cardenal Gerhard Ludwig Müller, antiguo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha pronunciado una contundente homilía sobre la naturaleza de la Iglesia, su futuro y los peligros de pretender transformarla según criterios humanos.

Lo hizo el pasado 25 de octubre, durante la clausura del centenario de la diócesis polaca de Łomża, en una celebración eucarística en la catedral de San Miguel Arcángel.

«Los seres humanos no pueden reformar la Iglesia ni fundar una nueva según sus propios deseos», afirmó el purpurado alemán, que quiso recordar que la Iglesia no es una institución creada por los hombres, sino el Cuerpo de Cristo.

«La Iglesia no es una ONG» 
 Uno de los pasajes más significativos de su intervención estuvo dedicado a explicar qué es realmente la Iglesia y cuál es su misión.

«La Iglesia no es una organización no gubernamental (ONG) —ni puede llegar a serlo—», aseguró Müller, rechazando que pueda reducirse a una comunidad religiosa o social cuyo objetivo sea construir una especie de paraíso terrenal.

Para el cardenal, esa pretensión está condenada al fracaso porque olvida la verdadera naturaleza de la Iglesia.

«Es un organismo vivo: el Cuerpo de Cristo, cuya cabeza y redentor es Él mismo», subrayó.

Desde esta perspectiva, insistió en que el futuro de la Iglesia no depende fundamentalmente de reformas organizativas, sino de la fidelidad de sus miembros a Jesucristo.

«No nos corresponde reformar la Iglesia, sino transformar nuestras propias vidas»

Müller desarrolló esta idea con una afirmación que constituye el núcleo de su homilía:

«Es Dios quien nos reforma y renueva para que lleguemos a ser buenos cristianos —miembros vivos de su Cuerpo, es decir, la comunidad de la Iglesia— mediante los sacramentos, sobre todo mediante el sacramento de la Eucaristía».

Y añadió: «No nos corresponde reformar la Iglesia de Dios, sino transformar nuestras propias vidas».
Para fundamentar esta reflexión, recordó las palabras de san Pablo a los Romanos: «No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente».

El cardenal recordó también que los obispos y sacerdotes no son propietarios de la Iglesia, sino servidores de Cristo, y citó otra enseñanza de san Pablo: «Porque nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, el cual es Jesucristo».

El gran desafío: transmitir la fe a los jóvenes

Pero la homilía de Müller no se limitó a una reflexión sobre la identidad de la Iglesia. El cardenal quiso mirar también hacia los desafíos que afrontan los católicos en las próximas décadas.

En particular, señaló la necesidad de promover nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas, fortalecer las familias y construir comunidades cristianas capaces de atraer a las nuevas generaciones.

«Necesitamos comunidades dinámicas donde los jóvenes encuentren el camino hacia Cristo», afirmó.
También pidió recuperar el impulso misionero en todos los ámbitos de la vida: el trabajo, los estudios y las relaciones cotidianas.

Una Iglesia que mira al futuro

Durante su intervención, Müller recordó la difícil historia de la diócesis de Łomża, marcada por la ocupación nazi, la dictadura comunista y la recuperación de la libertad en 1989, a la que contribuyeron decisivamente Polonia y san Juan Pablo II.

«Hoy concluye un año de celebraciones, pero nuestra misión continúa», señaló.
Y concluyó expresando su deseo de que el próximo siglo de la diócesis sea «un tiempo de nuevos santos, parroquias vibrantes y un amor inquebrantable por Dios».

publicado, Religión en Libertad , 27. 20.2026

miércoles, 28 de octubre de 2026

        Comentarios al Nuevo Testamento
  Evangelio según san Mateo
Santiago Guijarro Oporto

Introducción

      El evangelio según san Mateo fue el más citado y comentado en los primeros siglos de la Iglesia. Orígenes, san Hilario, san Jerónimo y san Juan Crisóstomo, entre otros, escribieron comentarios sobre él, y en casi todos los autores de la época patrística pueden encontrarse numerosas citas y referencias a dicho evangelio. Es, pues, un evangelio profundamente enraizado en la vida de la Iglesia, y por esta razón ocupa, desde muy antiguo, el primer lugar entre los libros del Nuevo Testamento.

      Los motivos de esta amplia difusión sobre variados. Por un lado, la claridad y el orden, que hacen de este evangelio un excelente instrumento catequético. Por otro, su postura conciliadora, que trataba de buscar un punto de encuentro entre diversas formas de interpretar y vivir la fe en Jesús. Finalmente, su vinculación a la tradición de Pedro, que fue la más extendida en el cristianismo naciente, hizo que fuera el evangelio más leído en muchas comunidades.

      Su mensaje sigue siendo válido para los cristianos de todos los tiempos, porque a través de él encontramos a Jesús y su buena noticia. Por eso merece la pena volver a leer despacio sus relatos, parábolas y enseñanzas. Pero antes de comenzar la lectura nos será de gran utilidad conocer las circunstancias que rodearon su composición, los acentos principales de su mensaje y los recursos literarios utilizados por su autor. 

 1, El contexto histórico

      El evangelio de Mateo nació en el seno de una comunidad cristiana viva.  El evangelista, al componer su obra, quiso dar una respuesta a los problemas con los que se enfrentaba aquella comunidad, como iremos viendo en el comentario. Para comenzar a leer será suficiente con algunas informaciones breves acerca de su autor, lugar y fecha de composición, sobre la situación que vivía dicha comunidad hacia fuera, y sobre sus problemas internos. 

Autor, lugar y fecha de composición

     Según una tradición muy antigua, el autor de este evangelio fue Mateo, el publicano, uno de los doce discípulos de Jesús (Mt 9, 9). Así lo afirmaba el obispo Papías en el siglo II d. C. Sin embargo, los datos del evangelio apoyan más la suposición de que su autor fue un cristiano perteneciente a la segunda generación, que conocía el griego, y que estaba familiarizado con el Antiguo Testamento.

      La fecha de composición puede fijarse entre los años 70 y 110 d. C. Por un lado, en el año 70 d. C. tuvo lugar la destrucción de Jerusalén, a la que Mateo parece aludir en diversos pasajes (Mt 22,7; 23,28; 24,15). Por otro lado, en el año 110 d. C. Ignacio de Antioquía cita ya en sus cartas textos de Mateo. Algunos datos del evangelio ayudan a precisar más. Su modo de hablar de los judíos como un grupo distinto de los discípulos (véase Mt 28,15; 23,1-12) y de las sinagogas judías (Mt 4,23; 9,35; 10,17; 12,9; 13,54) como distintas de la Iglesia (Mt 16,18), hace pensar que la separación entre cristianos y judíos había tenido lugar ya, y esto no pudo ocurrir antes del año 80 d. C.

      Sabemos que Pedro desempeñó un papel importante en Antioquía (Gal 2, 11-14), y este hecho coincide con la especial atención que Mateo le dedica en su evangelio (Mt 15,15; 16-19; 17,24-27; 26,33). Finalmente, es significativo que sea Ignacio, obispo de Antioquía, el primero que cita este evangelio.     

                  (Santiago Guijarro, Comentario al Nuevo Testamento / Casa de la Biblia, 7ª edición 1995, p. 27-28, capítulo 10)

                                                                                   ******************************

domingo, 25 de octubre de 2026

Repasar y difundir el Catecismo de la Iglesia Católica,
siguiendo el Año litúrgico, del 25 al 31 de octubre 2026
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    Un rasgo significativo de la conciencia moderna es la 
preocupación por el mundo interior -lo que Bernard 
Lonergan llama el “desplazamiento hacia la interioridad- 
y con ella un vivo interés por la meditación y el misticismo.
    La meditación, antes monopolio de los religiosos, es hoy una
actividad omnipresente, y no pocos psicólogos escriben libros,
muchos de ellos excelentes, sobre el arte de meditar y alcanzar
ese alto estado de conciencia al que conduce la meditación
.
            (William Johnston, Enamorarse de Dios, p. 13, Editorial Herder, 2008)
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              Tiempo Ordinario, XXX semana
Día 25. DOMINGO XXX TIEMPO ORDINARIO.
Cat. La Iglesia es la Esposa de Cristo, n. 796

Día 26. lunes de la semana XXX
San Evaristo, Papa y mártir, siglo I
Cat. La Iglesia, Templo del Espíritu Santo, n. 797-798

Día 27. martes de la semana XXX
Santos Vicente, Sabina y Cristeta (hermanos) mártires, siglo III
Cat. Los carismas, n. 799-801

Día 28. Santos Simón y Judas, apóstoles, fiesta, siglo I
Cat. Desde la Iglesia de los apóstoles, n. 1086-1087

Día 29. jueves de la semana XXX
San Narciso de Jerusalén, obispo, siglo I
Cat. La Iglesia es católica, n. 830-831

Día 30. viernes de la semana XXX
San Marcelo, centurión romano, mártir, siglo IV
Cat. Quién pertenece a la Iglesia católica, n. 836-838

Día 31. sábado, semana XXX
San Quintín, mártir en Las Galias, siglo III
Cat. La Iglesia y los no cristianos, n. 839-845
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PATRÍSTICA – PATROLOGÍA. San Ignacio de Antioquía

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