LA CREACIÓN DEL MUNDO
Lectura previa Génesis 1,1-4,16
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“En el principio”, dice el Génesis, “creó Dios el
cielo y la tierra”
Todo lo que existe fue creado por Dios. El
primer capítulo del primer libro de la Biblia es un relato de carácter poético,
que enseña todo lo que necesitamos saber para entender por qué Dios creó el
mundo. Al estructurar el relato, podemos ver su cuidadosa composición.
En el principio creó Dios el cielo y la
tierra. La tierra era caos y vacío, la tiniebla
cubría
la faz del abismo y el espíritu de Dios se cernía sobre la superficie de las
aguas.
Días
1-3: dando forma.
Primer
día: TIEMPO
Dijo
Dios: “Hay luz. Y hubo luz. Vio Dios que la luz era buena, y separó Dios la luz
de la tiniebla. Dios llamó a la luz día, y a la tiniebla llamó noche: Hubo
tarde y hubo mañana: día primero.
Segundo
día: ESPACIO
Dijo
Dios: Haya un firmamento en medio de las aguas que separe unas aguas de las
otras. Dios hizo el firmamento. Y así fue. Dios llamó al firmamento cielo. Hubo
tarde y hubo mañana: día segundo.
Tercer
día: VIDA
Dijo
Dios: Que se reúnan las aguas de debajo de cielo en un solo lugar, y aparezca
lo seco. Y así fue. Llamó Dios a lo seco tierra, y a la reunión de aguas la
llamó mares. Y vio Dios que era bueno. Dijo Dios: Produzca la tierra hierba
verde, plantas con semilla, y árboles frutales sobre la tierra que den fruto según
su especie, con semilla dentro. Y así fue. La tierra produjo hierba verde,
plantan con semilla según su especie, y árboles que dan fruto con semilla,
según su especie. Y vio Dios que era bueno. Hubo tarde y hubo mañana: día
tercero.
Cuarto
día: LOS QUE GOBIERNAN EL TIEMPO
Dijo
Dios: Haya lumbreras en el firmamento del cielo para separar el día de la noche,
y que sirvan de señales para las estaciones, los días y los años: que haya
lumbreras en el firmamento del cielo para alumbrar la tierra. Y así fue. Dios
hizo las dos grandes lumbreras -la lumbrera mayor para regir el día, y la lumbrera
menor para regir la noche- y las estrellas. Y Dios las puso en el firmamento de
los cielos para alumbrar la tierra, para regir el día y la noche, y para
separar la luz de la oscuridad. Y vio Dios que era bueno. Hubo tarde y hubo
mañana: día cuarto
Quinto
día: LOS QUE GOBIERNAR EL ESPACIO
Dijo
Dios: Que las aguas llenen de seres vivos y que vuelen las aves sobre la tierra
surcando el firmamento del cielo. Y Dios creó los grandes cetáceos y todos los
seres vivos que serpean y llenan las aguas según su especie, y todas las aves
aladas según su especie. Y vio Dios que era bueno. Y los bendijo Dios diciendo:-Creced,
multiplicaos y llenad las aguas de los mares y que las aves se multipliquen en
la tierra. Hubo tarde y hubo mañana: día quinto.
Sexto
día: LOS QUE GOBIERNAN LA VIDA
Dijo
Dios: Produzca la tierra seres vivos según su especie, ganados, reptiles y
animales salvajes según su especie. Y así fue. Dios hizo los animales salvajes
según su especie, los ganados según su especie y todos los reptiles del campo
según su especie. Y vio Dios que era bueno. Dijo Dios: Hagamos al hombre a
nuestra imagen, según nuestra semejanza. Que domine sobre los peces del mar,
las aves del cielo, los ganados, sobre todos los animales salvajes y todos los
reptiles que se mueven por la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a
imagen de Dios los creó; varón y mujer los creó. Y los bendijo Dios, y les
dijo: -Creced, multiplicaos, llenad la tierra y someterla; dominad sobre los
peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que reptan por la
tierra. Y dijo Dios: -He aquí que os he dado todas las plantas portadoras de
semillas; esto os servirá de alimento: A todas las fieras a todas las aves y a
todos los reptiles de la tierra, a todo ser vivo, la hierba verde os servirá de
alimento. Y así fue. Y vio Dios todo lo que había hecho; y he aquí que era
bueno. Hubo tarde y hubo mañana: día sexto.
Séptimo
día: LA ALIANZA DEL SÁBADO CON LA CREACIÓN
Y
quedaron concluidos el cielo, la tierra y todo su ornato. Terminó Dios en el
día séptimo la obra que había hecho y descansó en el día séptimo de toda la obra
que había hecho. Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó, porque ese día
descansó Dios de toda la obra que había realizado en la creación
Scott Hahn, Ph. D. MEDWEST THEOLOGICAL
FORUM/Editorial Edibesa,
Curso
para el estudio de la Biblia, capitulo 3, p. 44-48)
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