lunes, 24 de agosto de 2026

                                      LA RELIGIÓN 

La definición etimológica. Tras de decir lo constitutivo de la “religión” desde el étimo de la palabra “religión”, común a todas las lenguas romances, a las anglogermánicas, etc., derivada ciertamente del latín religión(em), acusativo singular de religio.

      La cuestión en torno a la definición de “religioso” e incluso a su definibilidad o posibilidad de ser definida puede parecer académica. No obstante, es controvertida y se ha convertido ya en “clásica” en cualquier introducción a la historia de las religiones. Lo mismo puede decirse de realidades y términos vinculados con lo religioso: sagrado, trascendente, divino, etc.

       Para llegar a la definición real de “religión” en todas sus modalidades pueden diferenciarse tres como círculos concéntricos:

      1, En su sentido estricto o más apropiado, Religión es el conjunto de creencias, celebraciones y normas ético-morales de las cuales el ser intelectual reconoce, en clave simbólica su vinculación a lo divino en la doble vertiente, a saber, la subjetiva y la objetiva o exteriorizada mediante diversas formas sociales e individuales.

      2, Así puede decirse “religión” una realidad o institución en la cual haya un sistema de verdades que hay que creer, un conjunto de normas ético-morales que hay que cumplir, unos ritos que hay que celebrar con tal que acepte una cierta trascendencia y supervivencia del hombre o de alguno de sus elementos constitutivos tras la muerte. La creencia en el Nirvana (especie de cielo sin Dios ni ángeles) permite llamar, en este sentido, religión al budismo a pesar de que los budistas son agnósticos.

      3, Sentido metafórico, aquí encajan las llamadas “religiones civiles, políticas, profanas, seculares, nuevas formas de religión, etc. Son las “religiones sustitutorias” de las tradicionales mayoritarias en los diversos países para uso de las masas “descreídas” de la modernidad y posmodernidad. Es una especia de “religión alternativa”, en la cual la palabra “religión” tiene de ordinario un valor metafórico, pero que, para no pocos, puede ser una verdadera religión en la acepción amplia, e incluso en la estricta, de este término: Las religiones políticas, activistas, pasivas; Religiones narcisistas; Activistas, Contemplativas, pasivas.

      Para llegar a lo divino no hay que trascender las cosas y personas como si fueran malas, sino “trascender en las cosas, llegar a la realidad fundante de las mismas”, no quedarse en las apariencias. Para responder a la pregunta ¿cómo es Dios, lo divino, la divinidad, el Misterio?, como lo divino no coincide con lo humano a no ser en el “ser” y poco más, el hombre da un salto gigantesco apoyándose en la analogía como en una pértiga.  (Manuel Guerra Gómez, Historia de las Religiones, segunda edición 2010, p. 24-43, Biblioteca de Autores Cristianos/BAC)

 

Religión. Judaísmo. Desde una perspectiva moderna, el judaísmo es religión. Pero, en sentido estricto, más que religión es la vida entera de un pueblo que se ha descubierto llamado y acompañado por la Presencia (por Ha-Shem, el Nombre). En ese sentido, para los judíos, religión no es algo que ellos hacen (aunque la palabra para religión en el judaísmo es Ley o Norma de vida), sino aquello que Dios hace en ellos, revelándoles su voluntad y ofreciéndoles un camino de vida. En ese sentido, ellos son creyentes, pero más especialmente practicantes: despliegan una forma de vida que está vinculada a la Presencia. El judaísmo es religión de Ley (de un tipo de vida que Dios mismo ha revelado a sus elegidos) y del Pueblo Santo: ser religioso es formar parte de la Nación escogida por Dios.

 

Religión. Cristianismo. Los cristianos aceptan los rasgos principales de la religión judía, pero los reinterpretan desde Jesús de Nazaret, de una forma universal. En su punto de partida, allí donde estaba la Ley nacional, ponen ellos a Jesús, como Hijo de Dios. Por eso, en el lugar del cumplimiento de una Ley nacional, ellos destacan la exigencia de “seguimiento” de Jesús, es decir, de un tipo de discipulado. Lógicamente, en el centro de su religión no hay una norma de vida, sino un “hombre” concreto, a quien descubren y veneran como expresión de plenitud humana. Eso significa que el cristianismo no es la religión de un pueblo particular, sino un ofrecimiento y camino mesiánico de salvación para todos los pueblos. Jesús aparece, así como principio y cabeza de la humanidad definitiva, como realidad escatológica. Por eso, mientras el judaísmo es una religión testimonial (los judíos no quieren convertir a los demás pueblos, sino ofrecerle su ejemplo), el cristianismo es una religión misionera, que quiere extender el evangelio de Jesús a todos los pueblos de la tierra (cf. Mt 28,16-20).

 

Religión. Islam. La primera respuesta de cualquier arabista es que “religión” en árabe se dice din (en plural, adyán). Otra palabra de la misma raíz que din, diyána (en plural diyánát) tiene el sentido de “religión” como confesión religiosa. Una tercera palabra que traduciría la idea de “religión” sería milla (en plural, milal), pero más bien tiene en sentido de “comunidad confesional” comunidad.

      Centrémonos en la principal de ellas: din. Lo que arabohablante entiende por din no es exactamente lo que nosotros entendemos por “religión”. En el din del islam no sólo entraría una serie de creencias, un ritual o una moral, sino también unas normas jurídicas, unas disposiciones higiénicas o unas reglas de urbanidad, y todo esto estaría ye lejos de entrar en nuestro concepto de “religión”. El din es el modo en que cada pueblo paga su deuda con su Creador. (Xabier Pikaza y Abdelmumin Aya, Diccionario de Las tres Religiones, p. 979-982, Editorial Verbo Divino, 2009).

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