domingo, 6 de octubre de 2024

Repasar y difundir el Catecismo de la Iglesia Católica,
siguiendo el Año litúrgico, del 6 al 12 de octubre 2024
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Un buen proyecto: El rezo del santo Rosario
      El principio del camino, que tiene por final la completa
locura por Jesús, es un confiado amor hacia María Santísima.
¿Quieres amar a la Virgen? Pues, ¡trátala! ¿Cómo? Rezando
bien el Santo Rosario
.
            (Josemaría Escrivá de Balaguer, Santo Rosario, 35º edición, p. 11)
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              ciclo B – año par, Tiempo Ordinario
Día 06. DOMINGO de la XXVII semana.
San Bruno, Fundador de los Cartujos, siglo XII
Catecismo. El respeto de la verdad, n. 2488-2492

Día 07. lunes, Bienaventurada Virgen María del Rosario.
Cat. El uso de los medios de comunicación social, n. 2493-2499

Día 08. martes de la XXVII semana.
Santas Pelagia de Antioquía y Faustina Kowalska
Cat. El 9º mandamiento: la purificación del corazón, 2514-2519

Día 09. miércoles de la XXVII semana.
San Dionisio, primer obispo de París, siglo III
Cat. El combate por la pureza, n. 2520-2527

Día 10. jueves de la XXVII semana.
Santo Tomás de Villanueva, arzobispo agustino, siglo XVI
Cat. El desorden de la concupiscencia, n. 2534-2540

Día 11. viernes de la XXVII semana.
Santa Soledad Torres Acosta, Fundadora Siervas de María, siglo XIX
Cat. Los deseos del espíritu, 2541-2543

Día 12. sábado, Bienaventurada Virgen María del Pilar, fiesta
Cat. María, Madre de Cristo, Madre de la Iglesia, n. 963-965
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--Preparación santa Misa / La comunidad y la Iglesia, capítulo 19/1
--Historia de Palestina / Altiplano Occidental, relato 36/1
      blog, Buena Pista, htpps://ramonbertrand.blogspot.com
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viernes, 4 de octubre de 2024

PREPARACIÓN PARA LA CELEBLACIÓN DE LA SANTA MISA
La comunidad y la Iglesia
Romano Guardiani, capítulo 19 / 1

      Cuando los que concurren a la iglesia se introducen en el espacio sagrado, lo hacen como personas individuales, con sus cualidades y circunstancias particulares, sus preocupaciones y anhelos. Cada uno está en sí y frente a los otros, cada uno está cerrado herméticamente en si mismo, imbuido de todas esas sensaciones basadas en las palabras: “yo… no tú”, con sentimientos de extrañeza, de indiferencia, de desconfianza, de arrogancia, de aversión y de enemistad; mediante los endurecimientos que trae consigo la lucha de la existencia cotidiana y los desengaños que ha experimentado la buena voluntad. Así ingresan en el templo, así se paran, se arrodillan y se sientan dentro de él. Pero esto no constituye todavía una comunidad.

       Consideremos lo que es incorrecto o cuestionable en esta actitud, como ser la dureza de corazón, el orgullo, el rencor, etc. En su interior, se encuentran hombres con sus pensamientos, sentimientos, aspiraciones, etc. Cada uno de los asistentes con toda su actitud: “yo”. Pero esto también adquiere, por lo general, la forma de un amor propio ampliado. En lugar de un yo individual, se presenta el yo como grupo natural, el cual no tiene nada que ver con lo que efectivamente significa la “comunidad”. En realidad, la comunidad es la asamblea de los que pertenecen a Cristo, el pueblo santo de Dios unido en la fe y el amor. Lo específico en ella es la obra de Dios, la nueva creación realizada por él. Pero eso específico se expresa en la actitud de los hombres mismos.

      Si alguna vez consideramos atentamente las oraciones de la santa Misa, notaremos que en ellas la palabra “yo” se usa en muy contadas ocasiones. Cuando aparece es porque tiene una razón precisa. Por ejemplo, en la oración inicial, ante todo en el “yo confieso…”; en el Credo, donde el individuo hace una profesión de fe personal ante la revelación de Dios; en las oraciones inmediatamente antes de la comunión, porque justamente proceden de lo más íntimo del individuo. Pero, por lo general, se dice “nosotros”: te alabamos, te adoramos, te bendecimos, te damos gracias, te glorificamos, perdónanos, socórrenos, ilumínanos… Este “nosotros” es la comunidad, es algo reconocido, querido y perfeccionado en forma acorde a lo que significa. Con esto decimos también que no estamos haciendo referencia específicamente a la “vivencia comunitaria”, a la experiencia gozosa, grande o impactante, de la unidad íntima de muchos frente a Dios, la cual a veces sobrepasa a los individuos, los satisface y sostiene. Como toda vivencia auténtica, esa experiencia es un don que o bien se prolonga por horas o bien no es concedido, sin que se puede hacer algo respecto a eso. Aquí no estamos hablando de la “vivencia”, sino de la “realización efectiva” de la comunidad. No se trata de lo que se nos ofrece, sino de loque queremos y debemos hacer.

      Para avanzar, tendremos que tener en claro, ante todo, cuán profundamente estamos encerrados en nosotros mismos y qué egoístas somos, a pesar de todo lo que decimos sobre la comunidad. Cuando hablamos de comunidad, solemos referirnos sólo a una vivencia de autoexpresión, en la que sentimos la vida colectiva a nuestro alrededor, y apoyados en ella nos elevamos por encima de nuestra pequeñez, con lo cual nos sentimos más fuertes o más entusiasmados que de costumbre. Pero, en realidad, los hombres están siempre solos consigo mismos, aun cuando están durante mucho tiempo junto a los demás. Lo que se opone verdaderamente a la comunidad no es el individualismo, sino el egoísmo. Éste es el que debe ser derrotado, lo cual no se consigue por un frecuente y extenso trato social, sino por la superación interior del propio parecer, se asumen sus deseos como propios y uno se humilla a sí mismo a causa de ellos.

      Quizá en alguna ocasión, particular nos daremos cuenta de cuáles son los muros de indiferencia, de falta de respeto y de enemistad que se levantan entre nosotros y el otro, por lo cual antes de la misa o durante la oración inicial, buscaremos derribar esos muros. (continúa)                     (Romano Guardini, Celebración de la Santa Misa / La comunidad y la Iglesia, 19/1, p. 72-74)

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jueves, 3 de octubre de 2024

HISTORIA DE PALESTINA
Altiplano Occidental

  Introducción geográfica. Para formar parte central de Palestina, consiste en un macizo montañoso que la recorre de norte a sur, arrancando de la llanura costera y la Sefela, y cayendo por el este a la depresión del Jordán. Se sabe que en la antigüedad estuvo poblado de abundante vegetación, venida a menos por las sucesivas invasiones, el abandono la erosión, y actualmente en proceso de regeneración. Por su configuración orográfica, destacan en ella cuatro regiones: Galilea, Montes de Efraín, Montañas de Judea y Montañas del Négueb.

 Galilea: Ocupa la parte norte, fronteriza con el Líbano. La llamada “tierra adentro” quedaba aislada de las grandes vías de comunicación. Favorecida con abundantes lluvias y clima mediterráneo, es la región más feraz de Palestina, hasta causar admiración por su verdor. Se divide en alta y baja Galilea, como se aprecia en la Biblia (Tb 1,2).

Alta Galilea: Se extiende desde el río Litani-Qasimiyah, que la separa de las montañas del Líbano, hasta la zona central de Galilea. Sus montes alcanzan de 1000 a 1200 m. a los que la Biblia llama montañas de Neftalí (Jos 20,7). La parte norte, con espacios amplios y abundantes fuentes, facilitó el desarrollo de su población.

 Baja Galilea: Es una zona intermedia en que alternan una serie de bajas montañas y pequeños valles, citados en la Biblia (Jos 19,14. 33. 36; 24,30).

      Lo más característico es el contraste entre esas suaves montañas y la amplia y fértil llanura de Esdrelón o Jezrael, con una extensión de 40 por 30 km., enclavada entre las montañas de Nazaret al norte, las de Efraín y Gelboé al sur y el Carmelo al oeste. Es la zona más fértil de toda Palestina. Las ciudades antiguas de Jokneam, Meguido, Taanak y Yibleam protegían la comunicación de este valle del Jordán. En el centro del mismo se levanta el monte Tabor (588 m) y al sureste el monte Moreh o pequeño Hermón.

 Montes de Efraín: Ocupan la parte central de la región montañosa, la más importante por el asentamiento de las tribus. La tribu de Efraín se asentó en la parte sur y la de Manasés en la del norte. Al sur de Efraín habitó Benjamín. Durante la monarquía, el nombre de Samaría suplantaría al de Efraín.

      En su parte central destacan los montes Ebal (930 m.) y Garizím (868 m.), en el sur Baal Hazor 914 m), cerca de Betel. Su paisaje es muy variado, alternando montañas, colinas, desfiladero, grandes y pequeños valles fértiles como los de Dotain, Siquem y el de los Patriarcas. Destacan las ciudades bíblicas de Samaría, Siquem, Tirsá, Silo y Betel. (continúa)
                  (Teodoro López, Carlos Sáez, Ángel Martín, Peregrinación a Tierra Santa, relato 36/1, p.86-87)
Nota. estadística y datos del año 2001)

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domingo, 29 de septiembre de 2024

Repasar y difundir el Catecismo de la Iglesia Católica,
siguiendo el Año litúrgico, del 29 de septiembre al 5 de octubre 2024
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Verdadero amor al prójimo

      En el alma bien dispuesta hay siempre un vivo, firme y decidido
propósito de perdonar, sufrir, ayudar, y una actitud que mueve siempre
a realizar actos de caridad. Si en el alma ha arraigado este deseo de amar
y este ideal de amar desinteresadamente, tendrá con ello la prueba más
convincente de que sus comuniones, confesiones, meditaciones y toda
su vida de oración está en orden y son sinceras y fecundas.

                                 (Benito Baur, En la intimidad con Dios, 10ª edición 1975, p. 247)
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                 ciclo B – año par, Tiempo Ordinario
Día 29. DOMINGO de la XXVI semana.
Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael
Catecismo. Cristo “con todos sus ángeles”, n. 331-333

Día 30. lunes, San Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia, siglo IV
Cat. La doctrina social de la Iglesia, n. 2419-2425

Día 01. martes de la XXVI semana.
Santa Teresa del Niño Jesús, carmelita y doctora de la Iglesia, siglo XIX
Cat. Actividad económica y la justicia social, n. 2426-2436

Día 02. miércoles de la XXVI semana.
Santos Ángeles Custodios
Cat. Justicia y solidaridad entre las naciones, n. 2437-2442

Día 03. jueves de la XXVI semana.
San Francisco de Borja, presbítero, Compañía de Jesús, siglo XVI
Cat. El amor a los pobres, n. 2443-2449

Día 04, viernes, San Francisco de Asís, Fundador Orden Franciscanos, siglo XII
Cat. Vivir en la verdad, n. 2465-2470

Día 05. sábado de la XXVI semana
San Froilán de León, eremita y obispo, siglo IX
Cat. Ofensas a la verdad, n. 2475-2487
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--Preparación santa Misa / La comunidad y el perdón, capítulo 18/2
--Historia de Palestina / Ciudades de Israel y Franja de Gaza, relato 35
                blog, Buena Pista, htpps://ramonbertrand.blogspot.com
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viernes, 27 de septiembre de 2024

HISTORIA DE PALESTINA
La Sefela / Ciudades de Israel – Franja de Gaza

NETIVOT. Ciudad de la llanura sur de Judea, fundada en 1955 como centro urbano, común referencia para los asentamientos que están sobre la ruta Berseba-Gaza. Sus habitantes trabajan en los campos vecinos.

GEDERA. Población de 6.500 hab. en la planicie de Judea, fundada en 1884. Su nombre recuerda la bíblica Gadera de Josué (Jos 15,36) y la Kedrón de los macabeos (1M 15,41). Tiene un clima seco, tan excepcional en la llanura costera, que ha atraído a enfermos y convalecientes.

 KIRIAT GAT. Fundada en 1954 como capital de la región de Lachis, con una población que asciende a 43.000 hab. queda enclavada en la llanura costera de Judea. Su industria incluye la fabricación de productor textiles y alimenticios. Su nombre procede de la bíblica Gat. Ciudad de la Pentápolis filistea (1S 6,17).

 Ciudades de la Franja de Gaza

    En la “Franja de Gaza” que con la Cisjordania forman los territorios de la Autonomía Palestina, además de su capital. Gaza (La fuerte), destacan las ciudades de Khan Yanis y Rafah por su historia antigua y moderna.

 KHAN YUNIS. Ciudad árabe. Palestina conocida en griego por Yenysos, con 80.000 hab. y a 23 km. de Gat, sirvió de estación antigua a las caravanas de Egipto. Desde la independencia de Israel, ha aumentado aún más su población árabe.

 RAFAH (RAFÍA). Ciudad árabe, fue siempre lugar fronterizo entre Egipto y Palentina. Es la Rapikhi de los documentos egipcios del siglo XIII y la Rafía de los griegos. Puerto estratégico en el control de la ruta norte del Sinaí. Por aquí pasó Asradón, rey persa en su conquista de Egipto (671 a. C.). Con Alejandro Janneo (año 100) pasa a formar parte de Judea y seguidamente, con Pompeyo, del imperio romano. Adquirió celebridad por el matrimonio de Cleopatra con Marco Antonio celebrado aquí.

      La conversión de su población al cristianismo se evidencia con el dato de que fue sede episcopal, cuyo obispo asistió al Concilio de Éfeso (431). Tras la retirada de los cruzados a Europa, quedo en el más absoluto abandono. Hay, con sus 20.000 hab. es una ciudad turística con ciertos signos de prosperidad.

          (Teodoro López, Carlos Sáez, Ángel Martín, Peregrinación a Tierra Santa, relato 35 p.83-84)

(Nota. estadística y datos del año 2001)

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jueves, 26 de septiembre de 2024

REPARACIÓN PARA LA CELEBLACIÓN DE LA SANTA MISA
La comunidad y el perdón de las ofensas
Romano Guardiani, capítulo 18 / 2

      Quizás no lo puedes hacer tal como el Sermón de la Montaña lo dice en su divina simplicidad: que abandones todo, vayas, repares tu falta y vuelvas. Pero tal vez no se tenga que decir con tanta ligereza que no se puede hacer. El hombre puede hacer mucho más que lo que se imagina, y sería muy bueno para nuestra existencia cristiana, aburguesada y empobrecida, que más a menudo cada uno, a partir del corazón creyente, sencillamente fuese e hiciese lo que el amor, el arrepentimiento y la generosidad le piden.

      Nada nos debe impedir que alejemos lo más posible la exigencia de obrar a partir de una idea súbita, pero también la prudencia puede convertirse en un estorbo, y muchas veces la verdadera necesidad y liberación sólo es posible, si acontece por la fuerza que da la primera impresión (…). Cuando uno se da cuenta de que “el hermano tiene algo contra él”, seguramente puede aplicarse a sí mismo la frase: “No voy a dejar que la injusticia continúe. La repararé, en todo lo que de mí dependa”. Animado por esta voluntad, el hombre derriba el muro que se había levantado entre él y “su hermano”. El vínculo obtiene vía libre y, en lo que a él respecta, configura una comunidad.

      La frase de Jesús también puede ser invertida, con lo cual podríamos decir: “Si al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas de que tienes algo contra tu hermano, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda”. Aquí la injusticia ha sido dirigida contra ti, y eres tú mismo quien reclama contra otro. En este caso, ya mismo o en forma por demás inmediata puedes hacer algo, pues lo importante que debe acontecer aquí no depende de una conversión con el otro, sino completamente de tu propio corazón, es decir, de que tú dispongas. Si estás resentido contra “tu hermano”, aun cuando tuvieses un motivo, recuerda que este resentimiento, en tanto se encuentra en ti, suprime la comunidad.

      En consecuencia, si perdonas sinceramente, el vínculo sagrado se recompone. Quizás esto no suceda en la primera ocasión. A veces, el desengaño y la indignación son tan grandes, que sinceramente resulta muy difícil que puedan ser perdonados. En este caso, haz al menos lo que puedas, y ruega a Dios que él vigorice tu esfuerzo. Quien consuma el auténtico perdón no es el hombre. El mandamiento de “perdonar al enemigo” también puede ser expresado de la siguiente manera: “escucha el mensaje de que te es posible perdonar a tu enemigo por cuanto Cristo -que en la cruz ha perdonado a sus enemigos- obra en ti el perdón”. Si el hombre simplemente perdona por sí mismo, por sus propias fuerzas, esto es algo diferente de lo que el Señor afirma. En tal caso, la sensatez es la que evalúa “no importa, aquí no ha pasado nado”; la indiferencia es la que afirma “que importa”; la que, por contraste, no es otra cosa que aversión encubierta, es la afabilidad artificial; la cobardía es la que no se tiene confianza para resolver las cuestiones, etc. El perdón que Cristo predica es otra cosa.

   Significa que el amor de Dios gana espacio y crea ese nuevo orden que debe reinar entre los hijos e hijas de Dios. En consecuencia, si por amor a Dios y a su sagrado misterio te empeñas en efectivizar el mandamiento del amor, creas el ámbito en el que Dios hace crecer la comunidad de los que están unidos en su amor.

(Romano Guardini, Celebración de la Santa Misa / La comunidad y el perdón de las ofensas, 18/2  p.70-72)

sábado, 21 de septiembre de 2024

 Repasar y difundir el Catecismo de la Iglesia Católica,
siguiendo el Año litúrgico, del 22 al 28 de septiembre 2024
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El hablar u opinar sobre los demás
     Acostúmbrate a hablar cordialmente de todo y de todos; en particular,
de cuantos trabajan en el servicio de Dios.
      Y cuando no sea posible, ¡calla!: también los comentarios bruscos o
desenfadados pueden rayar en la murmuración o en la difamación.
                                       (Josemaría Escrivá de Balaguer, Surco, 3ª edición 1986, p. 394)
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                ciclo B – año par, Tiempo Ordinario
Día 22. DOMINGO de la XXV semana.
San Mauricio, mártir, siglo III
Catecismo. La fecundidad del matrimonio, n. 2366-2372
 
Día 23. lunes, San Pío de Pietrelcina, presbítero capuchino, 1887-1968
Cat. El don del hijo, n. 2373-2379
 
Día 24. martes de la XXV semana.
Bienaventurada Virgen María de la Merced
Cat. El adulterio y el divorcio, n. 2380-2386
 
Día 25. miércoles de la XXV semana.
San Cleofás, discípulo del Señor, siglo I
Cat. Otras ofensas a la dignidad del matrimonio, n. 2387-2391
 
Día 26. jueves de la XXV semana.
Santos Cosme y Damián, hermanos gemelos, médicos, siglo III
Cat. Destino universal de los bienes y propiedad privada, n. 2401-2406
 
Día 27, viernes, San Vicente de Paúl, Fundador y presbítero, 1581-1660
Cat. El respeto de las personas y de sus bienes, n. 2407-2414
 
Día 28. sábado de la XXV semana
San Wenceslao de Bohemia, rey, siglo X
Cat. El respeto de la integridad de la creación, n. 2415-2418
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La confesión sacramental, un camino de libertad y de amor de Dios
      extracto
La Iglesia Católica en España. Algunos datos del año 2022
        blog, Buena Pista, htpps://ramonbertrand.blogspot.com
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