jueves, 29 de mayo de 2025

COMPRENDER LAS ESCRITURAS

¿Qué es la Biblia?
Lecturas previas: (2 Timoteo 3,10, 4-5 y 1 Pedro 1,12 – 2,22) 

La revelación de Dios en Jesucristo se transmite mediante la fuente común de las Escrituras y la Tradición. La Tradición incluye las Escrituras que son expresión privilegiada de la Tradición. “La Sagrada Escritura es la palabra de Dios en cuanto se consigna por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo, y la Sagrada Tradición transmite íntegramente a los sucesores de los Apóstoles la palabra de Dios” (DV 9). La Palabra de Dios, transmitida por escrito o en forma oral, sólo puede ser interpretada auténticamente por el Magisterio de la Iglesia. La Escritura -la Biblia- tiene que ser leída y explicada en la Iglesia.

      La Biblia contiene la Palabra de Dios “inspirada” y sin error. En setenta y tres libros, nos muestra la historia del plan de dios para nuestra salvación, empezando por la creación del mundo y terminando con los inicios de la Iglesia. Junto con las enseñanzas de la Iglesia, la Biblia nos dice lo que necesitamos saber para salvarnos.

      Aunque la Biblia está compuesta por muchos libros, en su conjunto narran una sola historia. En las Sagradas Escrituras aprendemos cómo Dios nos creó perfectos al inicio de los tiempos, pero nuestros primeros padres, haciendo libre uso de su voluntad, pecaron y, con el pecado, hicieron que la muerte recayera sobre ellos y sobre sus descendientes. El resto de la Biblia nos enseña cómo Dios proporcionó al hombre los medios de salvación: eligió al pueblo de Israel para hacer volver hacia Si a toda la humanidad, completando esta tarea en su único Hijo amadísimo, Jesucristo, mediante su sacrificio en la cruz. Además, la Biblia nos nuestra la verdad sobre el final de la historia: el bien triunfa, el mal es derrotado y el Pueblo de Dios vive para siempre en el Paraíso. Ésta es la historia de nuestra fe.

      Sin embargo, la Sagrada Escritura no es la única fuente de fe, como ella misma nos dice. Jesucristo fundó la Iglesia par mantener viva la Tradición de la fe. Como católicos, creemos que la Iglesia no es simplemente una institución religiosa que preserva la Tradición. En Pentecostés, después de la muerte y resurrección de Cristo, Dios infundió el Espíritu Santo sobre los Apóstoles y, por este don, el Espíritu Santo continúa habitando y guiando la Iglesia. El Magisterio de la Iglesia nos enseña todas las riquezas de la Biblia. Poseemos la verdad viva de la Iglesia y siguiendo el Magisterio podemos leer la Biblia con más confianza, mayor comprensión y más libertad.

El gran rollo de Isaías encontrado en Qumrán fue escrito hacia el año 100 a. C. Es el manuscrito más antiguo que contiene un libro de la Biblia completo. Es sorprendente semejante al texto original hebreo. Ofrece una prueba irrefutable de la precisión del texto del libro de Isaías que tenemos en la actualidad.

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 (Scott Hahn, Ph. D. MEDWEST THEOLOGICAL FORUM/Edibesa Curso para el estudio de la Biblia, capitulo 1, p. 6)

domingo, 25 de mayo de 2025

Repasar y difundir el Catecismo de la Iglesia Católica,
siguiendo el Año litúrgico, del 25 al 31 mayo 2025
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La fe y la confianza, bases de la oración

   La primera disposición y la más fundamental es una actitud de fe. 
La fe es la capacidad del creyente para actuar, no por impresiones, 
prejuicios o ideas recogidas en el entorno, sino por lo que dice la palabra 
de Dios, que no puede mentir. Así entendida, la virtud de la fe es la base 
de la oración: su puesta en práctica implica distintos aspectos.
                                               (Jacques Philippe, Tiempo para Dios, 13ª edición, p. 16)
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                Tiempo Pascual
Día 25. DOMINGO VI DE PASCUA.
San Gregorio VII, papa, siglo XI
Cat. La celebración de la Confirmación, n. 1297-1301

Día 26. lunes, San Felipe Neri, apóstol de Roma, siglo XVI
San Celestino V, papa, siglo XIII
Cat. Los efectos de la Confirmación, n. 1302-1305

Día 27. martes de la VI semana.
San Agustín de Canterbury, obispo, siglo VII
Cat. Creo en el Espíritu Santo (I), n. 683-686

Día 28. miércoles de la VI semana.
San Justo Pérez de Urbel, benedictino, siglo XIX
Cat. Creo en el Espíritu Santo (II), n. 687-688

Día 29. jueves de la VI semana.
San Pablo VI, papa, siglo XX
Cat. La misión conjunto del Hijo y el Espíritu, n. 689-690

Día 30. viernes de la VI semana.
San Fernando, rey, siglo XIII
Cat. Subió a los Cielos, n. 659-661

Día 31. sábado, Visitación de la Bienaventurada Virgen María, fiesta
Cat. La oración de la Virgen María, n. 2617-2619
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La familia, santuario de la vida:
técnicas de reproducción / clonación humana

Juan Pablo II: Plena unidad y evangelización

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jueves, 22 de mayo de 2025

                   PLENA UNIDAD Y EVANGELIZACIÓN

98a  El movimiento ecuménico de nuestro siglo, más que las iniciativas ecuménicas de siglos pasados, cuya importancia sin embargo no debe subestimarse, se ha distinguido por una perspectiva misionera. En el versículo de san Juan que sirve de inspiración y orienta –“que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado” (Jn 17,21)- se ha subrayado para que el mundo crea con tanta fuerza que se corre el riesgo de olvidar a veces que, en el pensamiento del evangelista, la unidad es sobre todo para gloria del Padre. De todos modos, es evidente que la división de los cristianos está en contradicción con la Verdad que ellos tienen la misión de difundir y, por tanto, perjudica gravemente su testimonio. Lo comprendió y afirmó bien mi Predecesor el Papa Pablo VI en su Exhortación apostólica Evangelii nuntiandi “En cuanto evangelizadores, nosotros debemos ofrecer a los fieles de Cristo, no la imagen de hombres divididos y separados por las luchas que no sirven para construir nada, sino la de hombres adultos en la fe, capaces de encontrarse más allá de las tensiones reales gracias a la búsqueda común, sincera y desinteresada de la verdad. Sí, la suerte de la evangelización está ciertamente vinculada al testimonio de unidad dado por la Iglesia […] Dicho esto, queremos subrayar el signo de la unidad entre todos los cristianos, como camino e instrumento de evangelización. La división de los cristianos constituye una situación de hecho grave, que viene a cercenar la obra misma de Cristo.

98b
  En efecto, ¿cómo anunciar el Evangelio de la reconciliación sin comprometerse al mismo tiempo en la obra de la reconciliación de los cristianos? Si es cierto que la Iglesia, movida por el Espíritu Santo y con la promesa de la indefectibilidad, ha predicado y predica el Evangelio a todas las naciones, es también cierto que ella debe afrontar las dificultades que se derivan de las divisiones. ¿Contemplando a los misioneros en desacuerdo entre sí, aunque todos se refieran a Cristo, sabrán los incrédulos acoger el verdadero mensaje? ¿No pensarán que el Evangelio es un factor de división, incluso si es presentado como la ley fundamental de la caridad?

                    (Juan Pablo II, Carta Encíclica “UT UNUM SINT” Sobre el empeño ecuménico, 25. 05. 1995)

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miércoles, 21 de mayo de 2025

                           LA FAMILIA, CÉLULA VITAL DE LA SOCIEDAD
b. (2) 3.  La familia es el santuario de la vida
técnicas de reproducción / clonación humana

  235.  En deseo de maternidad y paternidad no justifica ningún “derecho al hijo”, en cambio, son evidentes los derechos de quien aún no ha nacido al que se deben garantizar las mejores condiciones de existencia, mediante la estabilidad de la familia fundada sobre el matrimonio y la complementariedad de las dos figuras, paterna y materna.  

                                                                                                                                     (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2378)

      El acelerado desarrollo de la investigación y de sus aplicaciones técnicas en el campo de la reproducción, plantea nuevas y delicadas cuestiones que exigen la intervención de la sociedad y la existencia de normas que regulen este ámbito de la convivencia familiar.

      Es necesario reafirmar que no son moralmente aceptables todas aquellas técnicas de reproducción -como la donación de esperma o de óvulos; la maternidad sustitutiva; la fecundación artificial heteróloga- en las que se recurre al útero o a los gametos de personas extrañas a los cónyuges. Estas prácticas dañan el derecho del hijo al nacer de un padre o de una madre que lo sean tanto desde el punto de vista biológico como jurídico. También son reprobables las prácticas que separan el acto unitivo del procreativo mediante técnicas de laboratorio, como la inseminación y la fecundación artificial homóloga, de forma que el hijo aparece más como el resultado de un acto técnico que como el fruto natural del acto humano de donación plena y total de los esposos. 

                   (Cong. Doctrina de la Fe, Instr. Domum vitae 22.02.1987, II/2.3.5); Catecismo de la Iglesia Católica 2377)

     Evitar el recurso a las diversas formas de la llamada procreación asistida, la cual sustituye el acto conyugal, significa respetar -tanto en los mismos padres como en los hijos que pretenden generar- la dignidad integral de la persona humana. Son lícitos, en cambio, los medios que se configuran como ayuda al acto conyugal o en orden a lograr sus efectos. (Domum vitae, 22.02.87, II, /7; Catecismo de la Iglesia Católica, 2375)

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 236. Una cuestión de particular importancia social y cultural, por las múltiples y graves aplicaciones morales que presenta, es la clonación humana, término que, de por sí, en sentido general, significa reproducción de una entidad biológica genéticamente idéntica a la originante.

       La clonación ha adquirido, tanto en el pensamiento como en la praxis experimental, diversos significados que suponen, a su vez, procedimientos diversos desde el punto de vista de las modalidades técnicas de realización, así como finalidades diferentes. Pueden significar la simple replicación en laboratorio de células o de porciones de ADN. Pero hoy específicamente se entiende por clonación la reproducción de individuos, en estado embrional, con modalidades diversas de la fecundación natural y en modo que sean genéticamente idénticos al individuo del que se origina. Este tipo de clonación puede tener una finalidad reproductiva de embriones humanos o una finalidad, llamada terapéutica, que tiende a utilizar estos embriones para fines de investigación científica o, más específicamente, para la producción de células estaminales.

                (Librería Editrice vaticana, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, (b, 2) edición 2005, p. 134-135)

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domingo, 18 de mayo de 2025

Repasar y difundir el Catecismo de la Iglesia Católica,
siguiendo el Año litúrgico, del 18 al 24 mayo 2025
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Confianza y trato filial a la Madre de Dios y también nuestra

    Honra, reverencia y respeta con especial amor a la sagrada y gloriosa 
Virgen María, porque es Madre de nuestro Padre soberano y, por consiguiente, 
nuestra gran Madre. Recurramos, pues, a ella, y como hijuelos suyos echémonos 
en su regazo entodo tiempo y ocurrencia, con firmísima confianza; invoquemos
a esta dulce Madre, imploremos su amor maternal, procuremos imitar sus 
virtudes y tengamos un afecto verdaderamente filial con esta Señora. 
                                   (San Francisco de Sales, Introducción a la vida devota, II, 16)
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                        Tiempo Pascual
Día 18. DOMINGO V DE PASCUA.
Cat. El consentimiento matrimonial, n. 1625-1632

Día 19. lunes de la V semana.
San Celestino V, papa, siglo XIII
Cat. Los efectos del Sacramento del Matrimonio, n. 1638-1642

Día 20. martes de la V semana.
San Bernardino, presbítero, siglo XV
Cat. Los bienes y las exigencias del amor conyugal, n. 1643-1651

Día 21. Miércoles de la V semana.
San Cristóbal Magallanes y Compañeros mártires, siglo XX
Cat. La apertura a la fecundidad, n. 1652-1654

Día 22. Jueves de la V semana.
Santa Joaquina Vedruna, viuda y fundadora, 1773-1854
Cat. La iglesia doméstica, n. 1655-1658

Día 23. viernes de la V semana.
San Desiderio, obispo y mártir, siglo IV
Cat. El Sacramento de la Confirmación, n. 1285-1289

Día 24. sábado de la V semana.
Nuestra Señora María Auxiliadora
Cat. Los signos y rito de la Confirmación, n. 1293-1301
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La familia, santuario de la vida (b. 2)
Tierra Santa: Nazaret 
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viernes, 16 de mayo de 2025

LA FAMILIA, CÉLULA VITAL DE LA SOCIEDAD
b. (2). La familia es el santuario de la vida

  233.  En cuanto a los “medios” para la procreación responsable, se han de rechazar como moralmente ilícitos tanto las esterilizaciones como el aborto (Pablo VI, Humanae vitae, 7: AA 60 (1968). Este último, en particular, es un delito abominable y constituye siempre un desorden moral particularmente grave (Vaticano, Gaudium et spes 51 (1966) lejos de ser un derecho, es más bien un triste fenómeno que contribuye gravemente a la difusión de una mentalidad contra la vida, amenazando peligrosamente la convivencia social justa y democrática. (Juan Pablo II, Carta a las Familias Gratissimam sane, 21: AAS 86 (1994) (Catecismo Iglesia Católica, 2273).

      Se ha de rechazar también el recurso a los medios contraceptivos en sus diversas formas. Este rechazo deriva de una concepción correcta e íntegra de la persona y de la sexualidad humana, y tiene el valor de una instancia moral en defensa del verdadero desarrollo de los pueblos. (Humanae vitae, 485; Familiaris consortio 74, etc.).

       Las mismas razones de orden antropológico, justifican, en cambio, como lícito el recurso a la abstinencia en los periodos de fertilidad femenina. Rechazar la contracepción y recurrir a los métodos naturales de regulación de la natalidad comporta la decisión de vivir las relaciones interpersonales entre los cónyuges con recíproco respeto y total acogida; de ahí derivarán también consecuencias positivas para la realización de un orden social más humano.

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 234. El juicio acerca del intervalo entre los nacimientos y el número de los hijos corresponde solamente a los esposos. Este es uno de sus derechos inalienables, que ejercen ante Dios, considerando los deberes para consigo mismos, con los hijos ya nacidos, la familia y la sociedad. (C. Vaticano Gaudium et spes 50) La intervención del poder público, en el ámbito de su competencia, para la difusión de una información apropiada y la adopción de oportunas medidas demográficas, debe cumplirse respetando las personas y la libertad de las parejas: no puede jamás sustituir sus decisiones, tanto menos lo pueden hacer las diversas organizaciones que trabajan en este campo (Catecismo Iglesia Católica n. 2372)

      Son moralmente condenables, como atentados a la dignidad de la persona y de la familia, los programas de ayuda económica destinados a financiar campañas de esterilización y anticoncepción o subordinados a la aceptación de dichas campañas.

      La solución de las cuestiones relacionadas con el crecimiento demográfico se debe buscar, más bien, respetando contemporáneamente la moral sexual y la social, promoviendo una mayor justicia y una auténtica solidaridad para dar en todas partes dignidad a la vida, comenzando por las condiciones económicas, sociales y culturales.

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           (Librería Editrice vaticana, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, (b, 2) edición 2005, p. 133-134)

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jueves, 15 de mayo de 2025

TIERRA SANTA. Altiplano Occidental
NAZARET

 El viaje peregrino halla su sentido más coherente en el seguimiento de su propio impulso hacia un destino motivador, cuando la brújula espiritual del corazón apunta y se acomoda al itinerario original, paralelo y perenne de Cristo.

      En Nazaret, la suprema cortesía de Dios pide permiso al hombre, en la persona de una virgen, la Virgen por excelencia desde entonces, para hacer su entrada, a corazón abierto, en la carne del hombre.

      Aquí la sorprendida voz de María dice resueltamente que sí, y el Espíritu de Dios instala al punto la palabra del Padre en nuestro entorno. Nunca antes de persona de Dios se había dignado participar de la experiencia doméstica de sus criaturas, porque nunca antes los misterios de Dios se habían puesto tan al alcance del hombre. Dios creador de las criaturas, deja que una madre, la Madre por antonomasia, también desde entonces, concree con Él en el misterio de la Encarnación. Y así comienza, al filo de nuestra arcilla, la misteriosa historia de la salvación.

      El aleteo de un ángel y el olor a limpia virginidad de una mujer única, la Mujer, van a constituir ya siempre el territorio donde crezca y alcance su madurez más trascendente, el corazón de un niño que aquí aprendió a ser Dios, vestido de humanidad. A un lado, la bondadosa gravedad del Padre, instando al cumplimiento de una antigua alianza; al otro, una sencilla familia ejemplar que cultivó su santidad en el amor del Padre, en el sabor de su voluntad y en la recurrencia de la plegaria, del trabajo cotidiano y el afable trato vecinal, entre pucheros, cántaros y virutas.

 NAZARET cobra toda su importancia por la Encarnación del Verbo de Dios en las entrañas de María Santísima.

      Abierta la ciudad como un anfiteatro, mirando al valle de Esdrelón, con una altura de 375 m., puede ser llamada “la flor de Galilea”, como, partiendo del significado de su raíz 
(Is 11, 1-2), deduce san Jerónimo. Tiene una población de 51.000 hab. árabes entre cristianos 
de varias confesiones y musulmanes. Junto a ella ha surgido otra ciudad de población judía, Nazaret Illit.
                   (Teodoro López, Carlos Sáez, Ángel Martín, Peregrinación a Tierra Santa, relato 46/1, p.125-126)                                                                                   -----------------------------
Nota. estadística y datos del año 2001)